Estábamos desesperados, pero poco después volvió en sí.
Elizabete Fátima Talarico Astorino

Izabel Bispo de Oliveira Moura, de Rondonópolis (Brasil), narra también cómo Dña. Lucilia atendió su oración. Su bisnieta, con tan sólo ocho meses de edad, tuvo una incontrolable crisis de tos. Fue llevada enseguida al médico y tomó la medicación prescrita, pero sin resultado. Su situación se agravaba cada vez más, llegando al punto de perder el aliento y desmayarse.
Así relata Izabel el desenlace del caso: «Estábamos desesperados, pero poco después volvió en sí. Había leído un texto que contaba algunos milagros de Dña. Lucilia. Entonces me apegué a ella y le pedí que hiciera que la tos de la niña parase, ya que el médico no había acertado con el tratamiento. ¡Pedí con fe! Y a partir de ese momento ya no tosía como antes».
Resuelta esta primera aflicción, se pudo obtener el diagnóstico de ese malestar por parte de otro especialista, quien le recetó algunos medicamentos. En pocos días la pequeña se recuperó por completo.
(Extraído de Revista Heraldos del Evangelio, enero 2023)
